Hola, soy Laura Andrea Heinz —aunque muchos me conocen como Laly.
Soy cordobesa, argentina, mamá de dos hijos hermosos y de dos gatitos que me acompañan día a día en este camino mágico. Tengo 38 años y desde los 9 canalizo mensajes y percibo lo invisible, lo sutil, lo energético.
Mi historia con el Tarot empezó como un juego y se volvió un camino de vida. Hoy soy tarotista, astróloga, terapeuta energética, ritualista… y también formadora de futuras tarotistas. Enseñar es algo que amo profundamente, y no es casual: también soy profesora de educación primaria, por eso mis cursos combinan la profundidad del conocimiento espiritual con herramientas pedagógicas para que realmente puedas aprender, comprender y aplicar.
Me apasiona enseñar el Tarot no solo desde su visión predictiva, sino también desde una mirada terapéutica y transformadora. Creo en el Tarot como herramienta de autoconocimiento, como un espejo que nos ayuda a explorar nuestro mundo interior, a conocernos en nuestras luces y sombras, y a crecer a través de los arquetipos, los símbolos, los números y los colores.
En cada lectura que doy —porque también hago sesiones de Tarot personalizadas— busco que el mensaje llegue a conciencia. No se trata solo de predecir el futuro, sino de ayudarte a conectar con tu presente, con lo que sos, con lo que sentís y con lo que podés transformar. El Tarot no es solo un mazo de cartas: es un lenguaje profundo, sanador, revelador. Y por eso quiero invitarte a conocerlo de verdad.
Ofrezco cursos online que ya han cambiado la vida de muchas personas: son completos, amorosos, claros, y están pensados para que no solo aprendas a leer las cartas, sino que descubras tu voz, tu intuición y tu manera única de acompañar a otros.
También realizo limpiezas energéticas con mesa radiónica cuántica, rituales personalizados y otras herramientas mágicas que me permiten ayudarte a liberar bloqueos, recuperar tu poder y activar tu propósito.
Este es mi espacio y también puede ser el tuyo.
Gracias por estar acá, por confiar, por dejarte acompañar.
Con amor y luz,
Laly